Segunda parte de la “trilogía del apocalipsis” de Lucio Fulci, El más allá sigue siendo la película más célebre y celebrada del cineasta, aquella en la que su ambición de ofrecer un filme de terror existencial total alcanza su expresión más brillante. Más allá de sus impactantes escenas gore, el largometraje ofrece visiones macabras de una belleza espectral que trascienden su aspecto de “atracción de terror” para convertirse en un acontecimiento tan siniestro como fascinante, donde la lógica se desvanece ante los sortilegios abstractos de un cineasta en plena posesión de sus facultades.