En Londres, el policía Nicholas Angel es el mejor de su equipo. Tan bueno que hace que sus compañeros parezcan simples guardias de paz. El jefe de la brigada decide entonces «ascenderlo» al pequeño pueblo de Sandford, donde no pasa nada. Junto al policía local Danny Butterman, que sueña con convertirse en Mel Gibson, Nicholas resuelve algunas multas sin gran interés. Una serie de extraños crímenes lo devolverá a la acción...